MÁS QUE ESTÉTICA: POR QUÉ EL ENTRENAMIENTO DE FUERZA ES EL ÚNICO “NO NEGOCIABLE” PARA TU SALUD
Lejos del mito de "ir a mover kilos para ganar volumen", desarrollar los músculos tiene un impacto directo en el corazón y el cerebro. Las claves del especialista Alexis Córdoba.
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Durante décadas, la balanza fue el único juez a la hora de medir el éxito del entrenamiento y el ejercicio aeróbico parecía el único camino para adelgazar. Hoy, la ciencia del deporte ha dado un giro radical: el entrenamiento de fuerza ya no es un método exclusivo para quienes buscan músculos de exhibición, sino un pilar innegociable para la salud integral.
En su visita al programa No Vengan a Molestar, el profesor Alexis Córdoba fue categórico al respecto y explicó por qué jamás negocia esta modalidad de entrenamiento con sus alumnos.
"Uno de los errores que sigue habiendo es mirar el número de la balanza. La balanza no te presenta algo importante a lo que le tengas que prestar atención", remarcó Córdoba. "La gente se frustra porque ve que no se modifica la balanza, pero quizás se modificó tu cantidad de músculo. Entrenamiento de fuerza es sinónimo de mejor masa muscular, un músculo de mayor calidad, y eso te da mayores beneficios para tu salud".
El secreto de este impacto positivo radica en un proceso bioquímico que ocurre en el interior del cuerpo al someterlo a resistencia. "Cuando entrenás fuerza, el músculo empieza a tirar mensajitos a otros órganos vitales, que hoy en día la fisiología le llama mioquinas", detalló el profesor.
"Esos mensajes que tira el músculo le generan beneficios a tu salud cardiovascular, al hígado, modifican el tejido graso para que sea más saludable e incluso modifican la función cerebral. Por eso la fuerza tiene que estar siempre en la semana".
Pese a la contundente evidencia médica, el especialista reconoció que aún existe resistencia a las pesas, especialmente en el público femenino por un temor estético infundado.
"Lucho mucho para que entrenen el tren superior porque sigue estando ese mito de que a las mujeres se les hacía cuerpo de hombre", contó. A su vez, derribó la idea de que entrenar fuerza exige pagar una cuota cara en un gimnasio de alta tecnología: "Fuerza es tensión mecánica en el músculo.
Se puede hacer con kilos o se puede hacer con el propio peso corporal, haciendo sentadillas, colgándose de una mesa o usando una mochila en la espalda. No hace falta por ahí ir al gimnasio".
