¿HAY QUE CONTARLO TODO? POR QUÉ EL "SINCERARIO" AMOROSO PUEDE SER EL FIN DE LA PAREJA
Carlos Lescano derribó el mito de la transparencia absoluta en "No Vengan a Molestar". El terapeuta aseguró que mantener un espacio de privacidad es vital y advirtió que las confesiones del pasado suelen convertirse en "armas" durante las discusiones.
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En la era de la sobreexposición, la idea de que una pareja debe compartir hasta el último de sus pensamientos parece ser el ideal de honestidad. Sin embargo, para el Lic. Carlos Lescano, esta "transparencia total" es, en realidad, un campo minado que puede destruir la salud emocional del vínculo.
Durante la entrevista que dio en No Vengan a Molestar, el especialista fue categórico: "Nunca debería contarse todo. La vida de uno le pertenece a uno y viene a compartirla con el otro. El pasado amoroso debería quedarse en la privacidad de cada uno".
El riesgo de abrir el "historial" personal reside en el uso que se le da a esa información en momentos de crisis. Según Lescano, lo que se confiesa en momentos de intimidad suele retornar como un bumerán en medio de un conflicto.
"La cama produce una apertura emocional que no todos pueden manejar; es un confesionario. Pero luego, si esa persona no está emocionalmente madura, se lastima. El que escucha con empatía y te abraza hoy, mañana, cuando te tenga que pegar, te va a pegar ahí, en ese punto".
Esta necesidad de contarlo todo responde, según el psicólogo, a una búsqueda de alivio personal que no siempre tiene en cuenta al otro. Mantener una cuota de misterio y privacidad no es engañar, sino preservar la individualidad dentro del "nosotros".
"Si uno comienza a abrir todo, va a terminar en quilombo. Hay que ser genuino, pero cuando adquirís un compromiso, el deseo tiene que ser menguado en función del otro. Si no estás dispuesto a eso, quedate solo y hacé lo que te plazca", concluyó el terapeuta, marcando una distinción clara entre honestidad y exposición innecesaria.
