← Volver a notas

Pioneros digitales: cómo el folklore tucumano se adaptó al streaming y a las nuevas plataformas

En una enriquecedora entrevista grabada en noviembre de 2025, el artista Diego Molina analizó la convivencia entre las tradiciones musicales y las herramientas tecnológicas. Apoyado en declaraciones directas, el músico repasó el hito de lanzar el primer disco virtual de la provincia.

13 vistas

El intérprete Diego Molina analizó las profundas transformaciones que experimentó la difusión de la música popular a raíz de la irrupción de las plataformas de streaming y el declive definitivo de los formatos físicos tradicionales.

En diálogo con "No vengan a molestar" en noviembre de 2025, el ex-Taa Huayras demostró una notable flexibilidad para amigarse con las herramientas tecnológicas modernas, señalando que la adaptación digital es un requisito indispensable para mantener vigentes las expresiones culturales locales en el ecosistema global de la música.

El vocalista recordó que su antigua agrupación se posicionó a la vanguardia tecnológica de la provincia mucho antes de la masificación absoluta de los teléfonos inteligentes y las aplicaciones de reproducción actuales. "Con Taa Huayras habíamos sido pioneros en estas cosas... hemos sido el primer grupo de folklore tucumano en sacar un disco virtual, o sea, un disco que no existe en su versión física", rememoró Molina sobre aquella grabación en vivo realizada a principios de la década pasada, cuyo lanzamiento en los medios locales llevaba la premisa explícita de "queremos llegar a los celulares de las personas".

El debate también abordó el funcionamiento interno y las lógicas organizativas que imperan tras bambalinas en los grandes festivales nacionales, donde la convivencia entre los diferentes grupos musicales suele verse afectada por la falta de estructuras profesionales estables.

Molina describió que, salvo contadas excepciones que cuentan con coordinadores estrictos, la realidad del circuito suele ser compleja para los artistas. "El resto es más caótico... algunos se van acomodando durante la marcha y otros directamente no se acomodan jamás, entonces es la ley de la jungla", describió el folclorista con total honestidad.

Hacia el final de la entrevista, el cantante defendió la necesidad de dignificar la labor de los trabajadores de la cultura, advirtiendo que el inconsciente colectivo de la sociedad todavía arrastra el prejuicio de considerar al arte como un pasatiempo dominical y no como un empleo formal.

Molina lamentó que persistan ciertas miradas que invisibilizan el esfuerzo diario de los productores independientes. "No es considerado un trabajo en la cultura colectiva... es casi como un hobby, ¿no? Que te digan: 'che, ¿y además de qué trabajás?'. Esa es la pregunta que viene después, siempre", concluyó de forma crítica.