De los tribunales a la bohemia europea: la metamorfosis de Fabián Nahas en su regreso a Tucumán
El músico y abogado repasa el cambio de vida que lo llevó de litigar en causas penales en la provincia a los escenarios de Marbella. El 23 de Julio presentará “La Bohemia Nuestra” en el Centro Cultural Virla en el marco del Julio Cultural Universitario.
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Hace más de un mes, el estudio de No Vengan a Molestar recibió a un personaje que rompe con cualquier molde preestablecido: Fabián "Faba" Nahas. Lo que comenzó como una carrera sólida en el derecho penal tucumano se transformó, a sus 34 años, en una búsqueda vital que llevó su música por España y hoy lo reencuentra con su tierra.
El artista reflexionó sobre la necesidad de reinventarse: “En algún momento consideré que la música me hacía más feliz. El lugar en el que quería estar era en la música y no en una profesión de la cual no me quejo, pero en la que sentía que la justicia está bien difícil”. La transición no fue un impulso de un día para el otro, sino un proceso de maduración que lo llevó primero a Miami y luego a las costas de Marbella. “Me tomó 34 años decidirlo. No soy de la gente que defenestra a su país; amo Tucumán y nunca me quejé, pero se me chifló el moño y decidí que tenía que cambiar”, relató Faba.
Tras cerrar su estudio jurídico, decidió que su lenguaje definitivo sería la guitarra, esa "compañera loca" que le regaló su madre hace 27 años y que hoy es su herramienta principal de trabajo en el viejo continente.
Instalado nuevamente en la provincia desde principios de años, Nahas aprovechó este tiempo para reencontrarse con su público en peñas locales y presentaciones en San Pedro de Colalao. Lanzó su página web fabamusica.com, y este 23 de julio actuará en el Julio Cultural Universitario presentando La Bohemia Nuestra (las entradas pueden comprarse en su página web).
“Lo más duro fue irse para darse el gusto a uno mismo. Ahí te das cuenta de que tomaste la decisión y tenés que bancar”, confesó el músico. “Hoy tengo casa en los corazones de todos mis amigos y de mi familia; los ladrillos importan poco”, concluyó, reafirmando que su identidad tucumana viaja con él sin importar el código postal.
