La trampa del like: Cómo las redes sociales negocian con nuestra autoestima
El bombardeo de notificaciones, la necesidad de validación a través de los likes y la falsa imagen que construyen las redes sociales tienen un impacto real en la salud mental. Facundo Parajón, licenciado en psicología, lo analizó en No Vengan a Molestar en septiembre de 2025 y propuso herramientas concretas para relacionarse mejor con el celular.
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Hay algo que casi todos hacemos apenas subimos una historia a Instagram: mirar quién la vio. Facundo Parajón, licenciado en psicología, tiene una explicación para esa conducta que va más allá del hábito.
"Uno está buscando qué valoración tiene ante los ojos de los otros. Una forma de validarnos es ver cuántos likes tiene mi publicación, quién me reaccionó, quién no. Puede ser un problema de autoestima", señaló durante su visita al programa No Vengan a Molestar en septiembre de 2025.
La búsqueda de aprobación externa no es nueva, pero las redes sociales la volvieron constante, medible y adictiva. El problema se agrava porque las plataformas muestran una versión curada y filtrada de la realidad que genera comparaciones inevitables.
"Hay que tener en cuenta que las redes están vendiendo una falsa imagen", advirtió Parajón, y señaló que además el contenido que más circula tiende a ser negativo, porque es lo que genera más reacciones. "Ponés el teléfono y son todas noticias malas, y eso es lo que atrae, lo que vende."
El resultado es una exposición sostenida a estímulos que generan ansiedad, malestar y sensación de que el mundo está peor de lo que realmente está. Para sus pacientes con problemas de sueño o descanso, Parajón tiene una indicación concreta: dejar el celular al menos dos horas antes de acostarse y evitar revisarlo a primera hora de la mañana.
"Nos hace mal este bombardeo de notificaciones y de videos y de color", resumió. También recomienda lo que llama higiene de redes: períodos deliberados de desconexión, especialmente durante los fines de semana. No se trata de eliminar la tecnología sino de establecer una relación más consciente con ella.
"Una cosa es subir una foto compartiendo con la familia y otra es quedarte viendo cuántos likes tenés, quién la vio, quién no", distinguió. Una línea fina que, según su experiencia clínica, cada vez más personas tienen dificultades para sostener.
