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Derrame, infarto cerebral, ACV: qué es, cómo se produce y por qué las primeras horas son decisivas

Es una de las principales causas de muerte en el mundo y puede avisarnos antes de que sea tarde. El doctor Félix Albano, cardiólogo tucumano especialista en arritmias, lo explicó en No Vengan a Molestar el 6 de agosto de 2025 con una claridad que vale la pena tener presente.

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Accidente cerebrovascular, derrame cerebral, infarto cerebral. Todos estos nombres describen el mismo problema: la interrupción del flujo sanguíneo al cerebro. El doctor Félix Albano, cardiólogo especialista en arritmias, lo explicó durante su visita al programa No Vengan a Molestar el 6 de agosto de 2025 con una analogía simple: lo mismo que ocurre cuando se tapa una arteria del corazón en un infarto, ocurre en el cerebro cuando se tapa o se rompe una arteria cerebral. La diferencia está en el órgano afectado, no en el mecanismo.

Hay dos tipos de ACV. El isquémico, que representa el 85% de los casos, ocurre cuando una arteria se obstruye y la sangre deja de llegar al tejido cerebral. Es el más frecuente y, aunque no es leve, suele instalarse de forma más gradual.

El hemorrágico, en cambio, ocurre cuando la arteria se rompe directamente. Es menos frecuente pero más abrupto: en muchos casos la persona pierde el conocimiento sin previo aviso. "Cuando se rompe es más abrupto que el isquémico", señaló Albano.

Los síntomas que pueden anticipar un ACV isquémico incluyen dolor de cabeza intenso que no cede con analgésicos, alteraciones en la visión, entumecimiento u hormigueo en un brazo o una pierna, dificultad para hablar o para entender lo que dice el otro. Este último síntoma es especialmente traicionero: la persona cree que está hablando con claridad, pero quien la escucha no le entiende nada.

Ante cualquiera de estas señales, el tiempo es el factor más crítico. "Las primeras dos a tres horas son de oro", advirtió Albano. En ese período existe la posibilidad de desobstruir la arteria con medicación y limitar el daño. Pasado ese umbral, las chances de recuperación se reducen drásticamente.

Tucumán cuenta con unidades de stroke tanto en el sistema público, en el Hospital Padilla, como en el privado, donde equipos especializados pueden actuar con rapidez si el paciente llega a tiempo. El problema, dijo Albano, es que muchas veces ese tiempo se pierde antes de consultar.