"Todo lo que entra a plaza se alquila, pero comprar una casa es casi imposible": el diagnóstico del mercado inmobiliario tucumano
Guillermo Falcón, presidente de la inmobiliaria Umbral, trazó en No Vengan a Molestar un panorama del sector: la construcción cayó, el crédito hipotecario es inaccesible para la mayoría y hoy solo compra quien ya vendió algo. Sin embargo, la demanda de alquileres no cede y todo lo que aparece en el mercado se ocupa rápido.
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El mercado inmobiliario tucumano atraviesa una situación que Guillermo Falcón, presidente de la inmobiliaria Umbral y referente de los jóvenes de la Federación Económica de Tucumán, define sin eufemismos: comprar una vivienda hoy es casi imposible para la mayoría de la gente, pero alquilar tampoco es sencillo.
"Todo lo que entra a plaza se alquila", afirmó Falcón en su paso por el programa No Vengan a Molestar, y explicó que detrás de esa velocidad hay un déficit habitacional enorme, con familias que conviven bajo el mismo techo porque no encuentran otra salida. La demanda existe y es urgente, pero el acceso sigue siendo el gran obstáculo.
Uno de los factores que más pesa en el diagnóstico es la caída de la construcción. "La obra pública se la llevó puesta y la obra privada también", señaló Falcón, y explicó que el metro cuadrado en Tucumán está muy por debajo de lo que haría rentable construir para vender. "Hoy no es negocio construir para vender porque el metro cuadrado en Tucumán está muy bajo", sostuvo, y aclaró que esta situación no es exclusiva de San Miguel sino de toda la región norte y noroeste del país.
El sector inmobiliario sintió ese sacudón de lleno, y las operaciones de compraventa que se concretan hoy tienen una lógica muy particular: "Si me preguntas quién compra, yo te respondería quien haya vendido algo. Nadie tiene dinero en el bolsillo para comprar directamente."
El crédito hipotecario, que debería ser la herramienta para que más familias accedan a su primera vivienda, tampoco está cumpliendo ese rol. Falcón explicó que si bien se flexibilizaron algunos requisitos —bajando tasas y exigencias de scoring—, la realidad es que los sueldos desactualizados impiden que la mayoría de los potenciales compradores califique.
"Para comprar una casa de 150.000 dólares, el futuro adquirente tiene que contar con el 80 o 85% en efectivo y además calificar para un crédito bancario. Es complejo, es casi imposible en este momento", describió.
El scoring, ese sistema de puntaje que mide el comportamiento como pagador, suma otra capa de dificultad: quienes pagan todo en efectivo y no usan productos bancarios directamente no tienen antecedentes para construir un perfil crediticio favorable.
En cuanto a los alquileres, Falcón señaló que Tucumán sigue siendo una de las plazas más baratas del país en términos comparativos, aunque eso no se traduce en alivio para quienes buscan vivienda. Los requisitos de entrada son muy exigentes, la figura del garante se volvió casi imposible de cumplir —"tenés que donar un órgano por poco para poder alquilar un departamento"— y las pólizas de caución, que empiezan a reemplazar al garante tradicional, también requieren calificar.
La buena noticia, según Falcón, es que la turbulencia generada por los cambios en la ley de alquileres y los índices de actualización desmedidos del año pasado se fue acomodando: "Hoy está mucho más claro, sigue siendo difícil alquilar, pero aquella situación de contratos que se tornaban imposibles de pagar ya se acomodó."
