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ROPA, MATERNIDAD Y AUTOESTIMA: CÓMO RECONCILIARSE CON EL CUERPO Y SOLTAR LO QUE YA NO ENTRA

Ser madre transforma la vida y también la silueta. A partir de una anécdota personal de Camila, Ivana Fernández explicó en No Vengan a Molestar cómo la indumentaria puede ser una herramienta clave para sanar la frustración de las mujeres en el posparto.

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"Nadie te prepara psicológicamente para lo que dejaste de ser y lo que empezás a ser". Con esa cruda honestidad, Camila Carceller abrió el bloque recordando el duro momento que atravesó tras ser madre, cuando se encontró con una valija de ropa de un talle que ya no le entraba.

Esa confesión dio pie a que Ivana Fernández, quien fue su asesora en aquel momento de crisis, explicara cómo el guardarropa puede convertirse en un torturador silencioso o en un aliado sanador durante los cambios físicos drásticos.

La consultora de estilo relató que trabaja frecuentemente con mujeres en esta etapa de transición, donde la frustración está a flor de piel. "Para una mujer, el embarazo y ser mamá no es cerrar un capítulo; digo que cierran enciclopedias, te tiran una biblioteca encima y se arranca de vuelta", graficó Ivana.

El problema surge cuando el placar se llena de prendas del pasado que actúan como un recordatorio constante. "La ropa te dice todo el tiempo 'yo soy la que vos fuiste y no la que vas a ser'. Ahí entra mi trabajo, para que la persona pueda seguir viviéndose desde donde está hoy".

Si este duelo por el cuerpo anterior no se procesa, la indumentaria se vuelve una carga emocional. "Si no lo trabajás, se carga mucha culpa y frustración. Una mujer atraviesa también el periodo de lactancia, el tema hormonal que está en modo subtítulo. Hay un montón de cosas que podemos facilitar desde el vestir para que pueda vivir esa experiencia desde otro lugar, y no desde el peso", aconsejó Fernández, destacando la importancia de la comodidad sin perder el estilo.

La clave, según la experta, es no castigarse ni entrar a la cancha "perdiendo 1 a 0" desde la primera hora de la mañana. "Es muy frustrante levantarte todos los días y sentir que la ropa no te queda. Tu día ya arranca para atrás porque sentís que no estás completa. El trabajo es decir 'vos, con lo que tenés, vas'. Te voy a mostrar lo que vos no ves y lo vamos a vestir", concluyó, enviando un mensaje de alivio a todas las madres recientes.