Del "detox" de redes a la conexión real: Consejos para frenar la soledad y la ansiedad
Josefina Caparros analizó cómo la vida digital nos aísla y brindó técnicas prácticas para recuperar el eje. "La salud mental pide a gritos que salgamos de casa y conectemos con otros", afirmó.
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El uso indiscriminado de pantallas y la vida virtual están configurando un nuevo escenario de soledad que impacta directamente en los indicadores de ansiedad a nivel global. En un análisis profundo sobre el comportamiento social actual, la licenciada Josefina Caparros explicó en No Vengan a Molestar cómo la "conexión artificial" de las redes sociales nos roba la empatía y nos sumerge en una falsa sensación de acompañamiento que, puertas adentro, profundiza el vacío emocional.
"El exceso de uso del teléfono está diseñado para desconectarnos. Esa comunicación artificial no significa una conexión real; uno puede chatear pero no sabe el tono del otro, y eso nos roba la empatía", analizó Caparros.
Según la psicóloga, las redes sociales imponen mandatos de perfección que generan frustración en los usuarios: "Sostenemos una máscara de estar bien, de mostrar el viaje o la comida alegre, pero no sabemos lo que vive la persona puertas adentro. En sesión se escucha mucho eso de 'yo no voy a poder tener lo que el otro muestra'".
Ante un pico de ansiedad o angustia, la especialista recomendó volver a lo sensorial y lo colectivo. "La salud mental está pidiendo a gritos que la gente salga de la casa, que deje de estar sola y empiece a conectar con los otros", afirmó, celebrando el auge de actividades como el trekking o los talleres de arte.
"Si sentís que no podés parar la cabeza, hay que cortar y reconectar con el cuerpo: tocar algo frío, un cubito de hielo, salir a caminar, o incluso sacarse las zapatillas y pisar el pasto para sentir el contacto", aconsejó como técnicas de emergencia para "bajar a tierra".
Finalmente, Caparros hizo un llamado a recuperar la importancia de los vínculos "nutritivos" frente a la competitividad del mundo laboral. "El encuentro ya no está, estamos más aislados y competitivos. Tenemos que entender que lo único que nos vamos a llevar son los recuerdos y las memorias que construimos de las experiencias", reflexionó.
