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DE LA GUARDIA DEL SANATORIO AL ESCENARIO: CÓMO JULIANA GONZÁLEZ TRANSFORMA SUS TRAGEDIAS EN STAND-UP

La comediante reveló su método creativo en "No Vengan a Molestar". La brutal caída en bicicleta en pleno microcentro que, lejos de deprimirla, se convirtió en su mejor rutina cómica.

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Dicen que la comedia es igual a tragedia más tiempo, pero para Juliana González, ese tiempo de espera puede ser de apenas unas horas. Durante su entrevista en el programa el pasado 1 de abril, la comediante tucumana demostró cómo cualquier desgracia personal puede convertirse en un remate brillante si se mira con los lentes del stand-up.

El mejor ejemplo: una aparatosa caída en bicicleta en pleno centro de la capital tucumana que terminó en la guardia de un sanatorio. "Venía andando en la bici y ya tenía señales: dos veces en la semana se me había enganchado la trenza de la zapatilla. A la tercera, me caí de cabeza en Maipú y Córdoba", relató Juliana, desatando las risas en el estudio.

"En ese momento no sabés si te duele más la vergüenza o el golpe, pero a mí me dolió el bolsillo porque no tenía obra social. Llegué al sanatorio, me hicieron un tajo, estudios, me querían dejar internada. Salí de ahí toda medicada y lo primero que pensé fue: 'esto puede ser material de stand-up'".

Ese instinto para detectar la gracia en el dolor es lo que transmite a sus alumnos. Juliana, que arrancó un nuevo trimestre de talleres de stand-up el mes pasado, advirtió que el género no se trata de contar chistes prearmados.

"Siempre les digo a los alumnos que no quieran hacerse los graciosos. El stand-up es un género de opinión que se mete con la anécdota y las experiencias personales. La base principal es poder reírse de uno mismo, de lo antihéroe que es uno", detalló la docente.

Sobre su propio inicio en la disciplina, recordó que descubrió su vocación mientras vivía en Buenos Aires. "Me metí en todos los talleres habidos y por haber. Al principio la padecí, porque una cosa es ser actriz e interpretar un papel, y otra muy distinta es poner tu carita y opinar del mundo", admitió.

Hoy, totalmente consolidada en la escena del NOA, su consejo para quienes quieran subir a las tablas sigue siendo el mismo: todo lo que te pasa en la vida, por más doloroso o vergonzoso que parezca, es oro puro para la comedia.