Por qué la luz de tu casa puede estar arruinando tu sueño: lo que explica un especialista en iluminación del INTI
No es solo cuestión de apagar la luz para dormir. El tipo de luz que recibimos durante el día determina cómo funciona nuestro organismo. Leonardo Espeche, diseñador de iluminación del INTI, lo explicó en No Vengan a Molestar el 24 de junio de 2026.
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Durante mucho tiempo se pensó que la luz servía únicamente para ver. Hoy se sabe que también regula buena parte del funcionamiento del cuerpo humano. Leonardo Espeche, diseñador de iluminación y especialista en eficiencia energética del Instituto Nacional de Tecnología Industrial, lo explicó durante su visita al programa No Vengan a Molestar el 24 de junio de 2026: la luz que recibimos a través de los ojos no solo nos permite ver, sino que envía señales eléctricas a una zona del cerebro llamada núcleo supraquiasmático, que funciona como un reloj maestro y le indica al organismo qué hormonas liberar y en qué momento.
Ese reloj regula el llamado ritmo circadiano, un ciclo de aproximadamente 24 horas que determina cuándo el cuerpo produce cortisol, la hormona que nos mantiene activos durante el día, y cuándo produce melatonina, la que induce el descanso nocturno.
El problema aparece cuando la luz que recibimos no coincide con el momento del día. "Si yo a las 3 de la mañana le doy una luz fría, le digo al organismo que corte la melatonina y aumente el cortisol cuando no tiene que tener cortisol", explicó Espeche. Ese desajuste puede generar, entre otras cosas, aumento de insulina, desórdenes en la temperatura corporal y problemas digestivos, porque el reloj maestro no es el único: hay alrededor de 150 ritmos circadianos distribuidos en distintos órganos, y cuando el principal se desincroniza, todos empiezan a funcionar mal.
La recomendación práctica es simple: luz fría durante el día, que ayuda a estar alerta y favorece la producción de melatonina más tarde, y luz cálida y baja por la noche, que no interrumpe el descanso. Hoy existen lámparas inteligentes que permiten programar este ciclo automáticamente desde una aplicación, configurando el horario en que cada persona se despierta y se duerme. Espeche remarca que esto es especialmente útil en geriátricos, donde una luz programada correctamente puede inducir el sueño sin necesidad de que un cuidador intervenga.
Hay un detalle que conviene tener en cuenta antes de dormir: las pantallas. "Se recomienda dejar de usar las pantallas azules dos horas antes de ir a dormir", señaló. Tanto el celular como la televisión emiten luz fría, capaz de cortar la producción de melatonina justo cuando el cuerpo más la necesita. Entender esta lógica, según Espeche, permite tomar decisiones simples en el hogar que tienen un impacto real en la calidad del descanso y, a largo plazo, en la salud general.
