De Villa 9 de Julio al mundo: el cocinero tucumano que logró una mención en la Guía Michelin
Estudió en Tucumán, se fue a Buenos Aires con miedo y terminó cocinando en Emiratos Árabes y en un restaurante de tres estrellas Michelin en Dinamarca. Leonardo Govetto Sosa, conocido como el Tucu, logró una mención en la Guía Michelin trabajando en Buenos Aires. Lo contó en No Vengan a Molestar el 16 de julio de 2025.
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Hay una frase que Leonardo Govetto Sosa, cocinero tucumano conocido como el Tucu, repite con convicción: él no dice que es chef, dice que es cocinero. "Chef es un cargo dentro de la cocina. Cocineros somos todos", explicó durante la entrevista en No Vengan a Molestar el 16 de julio de 2025.
Esa humildad no le impidió llegar a uno de los reconocimientos más importantes de la gastronomía mundial: una mención en la Guía Michelin, obtenida mientras estaba al frente de la cocina de Chui, un restaurante de comida vegetariana en Buenos Aires, cuando la guía desembarcó en Argentina por primera vez.
El camino hasta ahí empezó en Villa 9 de Julio. Govetto estudió gastronomía en Tucumán, se fue a Buenos Aires apenas terminó la carrera con miedo y sin certezas, y de a poco fue construyendo una trayectoria que lo llevó por el mundo.
Trabajó en Emiratos Árabes, hizo una pasantía en un restaurante de tres estrellas Michelin en Dinamarca y volvió a Buenos Aires con una visión completamente distinta de lo que significa cocinar bien. "Nunca quedarme quieto y siempre aprovechando las oportunidades que mi profesión me fue dando", resumió.
La Guía Michelin, explicó, no funciona como otros premios gastronómicos. Sus inspectores hacen una reserva como cualquier cliente, van de incógnito, pagan su cuenta y evalúan sin identificarse. No hay posibilidad de preparar algo especial para la visita porque nadie sabe cuándo va a ocurrir. Lo que se evalúa es exactamente lo mismo que le llega a cualquier comensal: la comida, el servicio, la ambientación, la experiencia completa.
"Por eso es tan importante la guía a nivel mundial", señaló Govetto. Las categorías van desde la mención y el Bib Gourmand, que reconoce la mejor relación precio-calidad, hasta las codiciadas estrellas, siendo tres el máximo al que puede aspirar un restaurante.
Lo que el reconocimiento le dejó en claro es que la cocina es un trabajo en equipo sin excepciones. Un plato espectacular servido por un mozo que atiende mal arruina la experiencia. Un servicio impecable no salva una cocina que falla. "Si el mozo atiende mal, el que queda mal es el restaurante. Si el plato sale mal, el que queda mal es el restaurante", resumió. Una lección que aprendió en los mejores restaurantes del mundo y que aplica igual en cualquier cocina.
