Cuando el fútbol también excluye: Monarca y la pelea por una cancha más justa
Hay chicos que de niños fueron excluidos del potrero porque no encajaban en el molde. La Fundación Monarca lleva casi diez años trabajando para que eso no defina el resto de su vida deportiva. Su presidente, Martín Gauna, lo explicó en No Vengan a Molestar el 23 de julio de 2025.
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La escena es más común de lo que parece. Un chico sale a la esquina, lo invitan a jugar, y en algún momento alguien le dice que no es para el fútbol. No porque no sepa jugar, sino porque es gordo, afeminado o simplemente diferente al molde que el grupo espera. Ese momento, aparentemente menor, puede marcar para siempre la relación de una persona con el deporte.
Es exactamente ahí donde trabaja la Fundación Monarca, un proyecto social deportivo para la comunidad LGBT con sede en Tucumán que forma parte de la red nacional Tercer Tiempo. Su presidente, Martín Gauna, lo explicó durante su visita al programa No Vengan a Molestar el 23 de julio de 2025.
Monarca trabaja sobre dos ejes concretos: el derecho al acceso al deporte y el derecho a la competencia. El primero tiene que ver con ese momento de la esquina, con garantizar que cualquier persona pueda practicar deporte independientemente de su orientación sexual o identidad de género. El segundo tiene que ver con poder competir en igualdad de condiciones, sin que la identidad sea un obstáculo para participar.
"Hoy la fundación tiene chicos que viven la experiencia de poder reconocer lo que les pasó cuando eran chicos y hay una reparación histórica que viven", explicó Gauna. Para muchos de ellos, sumarse a Monarca es la primera vez que practican deporte en un entorno donde no tienen que ocultar nada.
La fundación lleva casi diez años de trabajo voluntario y en ese tiempo creció hasta tener distintas disciplinas, cada una con su propio espacio en redes. Lo que Gauna destaca como el mayor logro no es el crecimiento institucional sino algo más difícil de medir: el cambio que ve en las personas que participan.
Chicos que llegaron cargando años de exclusión y que de a poco fueron recuperando algo que el sistema les había quitado. "Falta que se hablen de estos temas, falta que nos pongamos incómodos todos", resumió. Una incomodidad necesaria, según él, para poder avanzar hacia algo más justo, dentro y fuera de la cancha.
