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"Los genes me estaban llamando": Natalia Viola y la mística detrás de la reapertura de "Libro de Oro"

La periodista tucumana relató en el programa la asombrosa coincidencia que la llevó a dejar las redacciones para abrir su propia librería. El homenaje a su tatarabuelo inmigrante. Esta semana, la librería se mudó a una nueva casa.

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Desde el lunes 6 de julio, Libro de Oro abrió sus puertas en una nueva casa, en Cariola y Belgrano, Yerba Buena. Los integrantes de No Vengan a Molestar quiere mandar todas las buenas vibras en esta nueva etapa, y qué mejor manera que contarles cómo nació este hermoso emprendimiento, de la mano de su impulsora, Natalia Viola, que lo relató en la última emisión del 2025 del programa.

A veces, las crisis profesionales no son otra cosa que el preámbulo de un reencuentro con la identidad. Y eso va de la mano con la historia de Natalia. Lo que comenzó como una búsqueda personal tras "entrar en crisis" con el periodismo, terminó revelando una herencia familiar que ella misma desconocía.

"Yo leo lo que se me pone en el camino desde que tengo uso de razón, pero nunca me lo había planteado como un medio para vivir", introdujo Natalia. La sorpresa llegó cuando, al investigar cómo abrir su negocio, descubrió fotos de su tatarabuelo, Ramón Sabaté, un inmigrante de Barcelona que había fundado en Tucumán una librería llamada, precisamente, El Libro de Oro. "No podía ser. De alguna manera los genes me estaban llamando; así que le puse el mismo nombre como un homenaje a ese amor por los libros que viene de algún lado", confesó.

Lejos de amedrentarse por quienes le decían que "las librerías iban a desaparecer" por culpa de las tablets y los ebooks, Natalia se mantuvo firme en su intuición. "Traté de no escuchar a nadie. Soy una ferviente creyente de que si tenés una buena idea y laburás con pasión, tiene que funcionar", aseguró.

Así nació este espacio que abrió hace ocho años en Corrientes al 500, en el corazón de barrio Norte, y que hoy muestra con orgullo la nueva casa de Yerba Buena a la que se trasladó.

Libro de Oro se consolidó no solo como un comercio, sino como un refugio cultural. "Un libro te dura una vida entera, se lo pasás a tu hijo, al primo... no es un objeto inalcanzable, tiene mucha más vida que cualquier juguete", reflexionó Natalia, demostrando que el papel sigue dando batalla en un mundo digital.

Éxitos en esta nueva etapa.