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Comemos tan mal que comer bien necesita un nombre especial: lo que dice Nico Ramos sobre nuestros hábitos

Nunca tuvimos tanta información sobre alimentación y sin embargo nunca comimos tan mal. El reconocido nutricionista tucumano con amplia trayectoria en el deporte profesional, analizó esta paradoja en No Vengan a Molestar el 20 de agosto de 2025 y explicó por qué las dietas de moda no son la solución.

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Hay algo que Nicolás Ramos, nutricionista tucumano, señala como un fenómeno muy actual: que la palabra "comer" ya no alcanza. Hoy hay que aclarar si uno come sano, si se cuida, si hace keto, si ayuna.

"Comemos tan mal que a comer tenemos que llamarle comemos sano", resumió durante su visita al programa No Vengan a Molestar el 20 de agosto de 2025. La paradoja es llamativa: nunca hubo tanta información disponible sobre nutrición y sin embargo los hábitos alimentarios siguen deteriorándose.

Para Ramos, una parte del problema es que esa información suele llegar mal orientada, aplicando recomendaciones diseñadas para deportistas de alto rendimiento a personas que van al gimnasio 40 minutos tres veces por semana.

Otra parte tiene que ver con las emociones. "Hoy la nutrición tiene una vinculación directa con la psicología", explicó Ramos, y describió algo que ve con frecuencia en el consultorio: personas que toman decisiones alimentarias en función de cómo se sienten, no de lo que necesitan. El hambre emocional es real, pero el problema aparece cuando se convierte en la norma.

Lo mismo pasa con las llamadas "tribus nutricionales", un concepto que Ramos tomó del nutricionista Francis Holway: esa tendencia a refugiarse en una etiqueta, sea el ayuno intermitente, la dieta keto o el gluten free, como si adoptar una tribu resolviera algo que en realidad requiere un abordaje individual.

Su postura sobre las dietas de moda es matizada pero clara. El ayuno puede servirle a algunas personas, la dieta keto también, pero ninguna es universalmente aplicable. "No hay dos personas iguales", insistió. Lo que sí vale para todos es el balance energético: independientemente del abordaje, si no se respeta ese principio básico, los resultados no llegan.

Y sobre las expectativas de cambio inmediato fue directo: construir un proceso lleva tiempo, requiere paciencia y sobre todo requiere que la persona esté convencida de que es el momento. "Si no estás 100% convencido de que es el momento para decidir cambiar, cualquier plan va a fracasar", advirtió. Una verdad que, viniendo de alguien que lleva años trabajando con deportistas profesionales, suena a algo más que un consejo de manual.