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"Barrio Viajantes": el fenómeno teatral que rescata la memoria colectiva de las infancias de los 90

En una entrevista realizada en octubre de 2025 en el programa "No vengan a molestar", el periodista Pedro Noli detalló el éxito de su obra de teatro documental. Con testimonios exclusivos, las claves del biodrama que transforma la nostalgia en un documento histórico.

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El periodista y escritor tucumano Pedro Noli visitó los estudios del programa para compartir las repercusiones de su obra teatral "Barrio Viajantes: una infancia de los 90", la cual celebraba su función número 38 tras dos años ininterrumpidos en cartelera. Esos números fueron creciendo con más presentaciones que se sucedieron hasta hoy.

Durante la entrevista, emitida originalmente a fines de octubre de 2025, el autor explicó que el proyecto utiliza sus propias vivencias en el vecindario para activar los recuerdos de toda una generación. "Es mi infancia, pero es la excusa para contar la historia de toda una generación... esos chicos que jugábamos a la pelota en la calle", definió el realizador.

La obra se inscribe dentro del género del biodrama o teatro documental, una corriente escénica donde la ficción se desplaza para ceder el protagonismo a las experiencias reales de los propios intérpretes. Noli detalló que la propuesta se gestó durante el aislamiento de la pandemia bajo el espacio de narración autobiográfica "Mandarina bajo el Sol", que coordina junto a Victoria Leona.

"Nos encontramos nosotros con la seguridad, con la convicción y con la belleza también de mirarse para adentro... y escribir pequeñas escenas", relató el escritor sobre el proceso de dramaturgia colectiva junto a la directora Johana Medina.

Un rasgo distintivo de la puesta en escena es la utilización de "archivos vivos" y objetos físicos originales de la época que operan como disparadores sensoriales tanto para el actor como para los espectadores en la sala. Durante la transmisión, Noli exhibió casetes y discos compactos icónicos de la década, como la banda sonora de la película Tango Feroz o álbumes de Fito Páez y Roxette. "Me ayuda mucho en mi caso los objetos porque todavía quedaban algunas cosas... tienen una representación escénica tangible, algo que se ve y que se toca", argumentó sobre el valor de la utilería histórica.

Finalmente, el escritor destacó la excelente recepción que la propuesta cosechó en las salas independientes de Tucumán y en sus presentaciones en Buenos Aires, remarcando que el público se apropia del relato desde sus propios recuerdos. Para Noli, el teatro es un puente indispensable de empatía comunitaria en tiempos de crispación social. "Soy muy feliz pudiendo contar mi historia y que eso sea el vínculo para que a otras personas también se le despierten cosas piolas en días difíciles, donde la agresividad y el descuido hacia la otra persona es constante", concluyó de forma emotiva.