"Si a los dos años tiene menos de cinco palabras funcionales, es una señal para hacer una consulta"
En su visita al programa en noviembre de 2025, la fonoaudióloga Romina Trogo derribó el peligroso mito de "esperar a que se le suelte la lengua". Los signos tempranos para detectar problemas en el habla y el rol vital del jardín de infantes.
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El desarrollo del lenguaje infantil es uno de los temas que mayor ansiedad genera en los padres primerizos. Ante la demora en la aparición de las primeras palabras, la frase popular "ya se le va a soltar la lengua, es cuestión de tiempo" suele funcionar como un tranquilizante, pero muchas veces retrasa consultas médicas cruciales.
Para desmitificar esta costumbre, la fonoaudióloga Romina Trogo, especialista en trastornos motores del habla, detalló en No Vengan a Molestar cuáles son las verdaderas señales de alerta a las que debe prestarse atención.
"La cantidad de palabras nos dice qué tanto se va a desarrollar el lenguaje. Se espera que a los dos años un niño tenga alrededor de 350 palabras, de las cuales entre 30 y 50 deben ser funcionales", detalló la especialista.
En este sentido, marcó un límite claro para la preocupación: "Si un niño tiene dos años y dice menos de cinco palabras funcionales (como 'papá', 'mamá' o 'agua'), o si no tiene ninguna funcional, ya es un motivo para indagar y hacer una consulta".
Trogo explicó que la observación profesional hoy comienza mucho antes de los dos años, prestando especial atención al balbuceo. "Se está estudiando el balbuceo entre los 7 y 12 meses, que es el precursor del habla. Si el bebé no hace un juego de pasaje entre vocales y consonantes, si no hay variedad o calidad en ese balbuceo, ya nos da pie para decir 'hagamos un seguimiento'", advirtió la licenciada, destacando la importancia de la detección temprana.
A la hora de definir cuándo pedir ayuda, Trogo aconsejó a los padres no subestimar la mirada externa, especialmente la de las maestras de nivel inicial. "Si la familia entiende perfecto al niño, pero el entorno de afuera no le entiende ni media palabra, ahí hay un problema en la claridad. Si la señorita del jardín te dice que el nene se frustra, se aísla y sus compañeros no le entienden, es el momento de procesar esa información y hacer la consulta fonológica", recomendó.
