TUCUMÁN, UNA "ESPONJA" AL LÍMITE: LA SIERRA DE SAN JAVIER Y EL FRÁGIL EQUILIBRIO DEL AGUA
El geólogo Sergio Georgieff explicó la función vital de nuestras montañas como reguladoras hídricas. "La Sierra de San Javier actúa como una gran esponja que filtra y purifica el agua, pero hoy está saturada", advirtió el especialista ante las intensas lluvias del verano.
22 vistas

El relieve tucumano no es solo un paisaje imponente; es una maquinaria geológica compleja que determina la supervivencia de la zona metropolitana. Durante el programa, Sergio Georgieff detalló cómo el "efecto esponja" de la Sierra de San Javier es lo que permite que el agua llegue a las napas subterráneas, aunque el exceso de precipitaciones está poniendo en riesgo este proceso natural.
"La Sierra de San Javier es nuestra gran reserva y, al mismo tiempo, nuestra defensa. Actúa como una esponja natural que recibe la lluvia, la filtra a través de sus capas de suelo y vegetación, y finalmente la purifica antes de que llegue a los acuíferos de los que dependemos", explicó Georgieff.
Sin embargo, el geólogo aclaró que este sistema tiene un límite físico: "Cuando el suelo se satura por lluvias constantes, como las que tuvimos este enero, esa esponja deja de absorber. El agua deja de filtrarse y empieza a escurrir por la superficie hacia las zonas más bajas, que es donde empiezan los problemas de inundación que vemos en la ciudad".
El especialista también hizo hincapié en la calidad del recurso hídrico que se genera en nuestras cumbres. "La calidad del agua subterránea de Tucumán es excepcional gracias a ese proceso de filtrado geológico. El problema es que, al saturarse el suelo y aumentar la velocidad del escurrimiento superficial, no solo perdemos esa capacidad de carga, sino que el agua arrastra sedimentos y basura que terminan colapsando los canales artificiales que no están diseñados para tal volumen", concluyó el geólogo.
