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"Amar sin perderte": claves psicológicas para identificar y superar la dependencia emocional en las relaciones

La psicóloga Verónica Figueroa analizó los motivos detrás de las rupturas traumáticas. Con testimonios exclusivos, la especialista detalló cómo el apego ansioso y los miedos de la infancia boicotean los vínculos afectivos.

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La licenciada en psicología y sexóloga Verónica Figueroa presentó los ejes fundamentales de su taller "Amar sin perderte", una iniciativa diseñada para brindar herramientas ante las consultas más recurrentes sobre crisis vinculares.

En el último programa, la profesional explicó que las rupturas de pareja suelen volverse caóticas cuando no se gestionan adecuadamente las emociones. "Las dinámicas vinculares, cuando no se pueden abordar de una manera resolutiva... suelen terminar en rupturas que son traumáticas y que generan situaciones de apego y de dependencia", advirtió.

Para la especialista, el sufrimiento derivado de la separación no está supeditado de manera exclusiva a la existencia de maltrato físico o psicológico explícito en el noviazgo o la convivencia. Figueroa detalló que la incapacidad de concebir la vida sin el acompañamiento del otro constituye un severo cuadro de vulnerabilidad psíquica.

"No necesariamente tenemos que llegar a la violencia para que una ruptura sea traumática, dolorosa y genere esta sensación de que no puedo seguir adelante... esa dependencia emocional que me hace creer que sola o solo ya no puedo", describió con preocupación la psicoterapeuta.

La raíz de esta problemática se encuentra directamente ligada a los modelos de crianza y a las carencias afectivas no resueltas que las personas arrastran desde sus primeros años de vida. "La demanda de amor es algo que nos atraviesa a lo largo de la vida y que, en el momento de constituirse una pareja, viene portando esa historicidad, muchas veces heridas como por ejemplo del rechazo o del abandono", argumentó Figueroa.

Según su análisis clínico, el temor a revivir ese desamparo temprano provoca que muchos individuos se aferren de forma patológica a vínculos que ya están desgastados. De cara al proceso de recuperación en el consultorio o en espacios grupales, la sexóloga enfatizó que el primer paso fundamental consiste en diagnosticar con total honestidad el estado real del lazo que se pretende sostener.

Figueroa concluyó instando a los pacientes a reconocer las señales de alerta cuando el sufrimiento se vuelve la regla general de la convivencia. "Muchas veces van a terapia de pareja relaciones en donde ya no hay amor... soportar situaciones de dolor o de conflictos permanentes... cuando el conflicto es la norma y el estar bien es lo extraordinario, entonces ya nos estamos dando cuenta que esa relación no estaría del todo bien", sentenció.