"CAPTURAR LA ESENCIA EN TELA Y VELLÓN": YESUL Y EL BOOM DE LOS MUÑECOS DE APEGO QUE EMOCIONAN A TUCUMÁN
La artista textil Yesica, creadora del proyecto "Yesul", visitó el estudio de No Vengan a Molestar en noviemnbre del año pasado para mostrar sus increíbles creaciones. Desde íconos de la música hasta réplicas exactas de mascotas y vecinos comunes, explicó por qué en la era de la tecnología, un objeto hecho a mano sigue siendo el regalo más buscado.
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En un mundo saturado de pantallas, compras online impulsivas y producción en masa, el trabajo manual de Yesica —conocida por todos como "Yesul"— surge como un verdadero refugio de calidez y autenticidad.
Durante su paso por el programa, en noviembre del año pasado, la creadora del proyecto Yesul compartió cómo lo que empezó siendo una exploración con la tela se transformó en un emprendimiento que hoy genera furor en las redes y cuenta con una extensa lista de espera. Con una mesa llena de "miniaturas" de personajes y personas reales, la artista demostró que su trabajo no conoce límites de edad.
"No son solo juguetes, son muñecos de apego que cuentan una historia", explicó Yesica durante la entrevista, mientras mostraba la delicadeza de sus terminaciones. El proceso de personalización que realiza es sumamente minucioso: ella pide fotos de la persona o mascota a replicar, detalles sobre su ropa favorita, sus lentes, peinados o incluso algún rasgo distintivo que lo haga único en el mundo.
"El desafío más grande no es solo que el muñeco se parezca físicamente, sino capturar ese 'no sé qué' que hace que el dueño se reconozca al instante. Me han pedido desde versiones de abuelos para regalar a sus nietos hasta réplicas de mascotas que ya no están", relató la artista ante la mirada atenta de los conductores.
Camila Carceller, visiblemente entusiasmada con las piezas, destacó la tremenda carga afectiva que estos objetos generan en quien los recibe. Yesul coincidió, señalando que sus creaciones funcionan casi exclusivamente para adultos que buscan una conexión emocional profunda: "Hay una tendencia muy fuerte a querer tener una versión de uno mismo o de un ser querido materializada. Es una forma de abrazar un afecto".
Con el año en marcha, Yesica reafirmó su compromiso con la producción a pequeña escala, defendiendo a capa y espada el valor de que "ningún muñeco sea igual a otro".
